La sanidad pública madrileña vuelve a distanciarse del resto de España en términos de eficiencia asistencial, y lo dice el propio Ministerio de Sanidad. Según el balance de cierre de 2025 publicado recientemente área de Mónica García, la Comunidad de Madrid se posiciona, por cuarto año consecutivo, como la región con la menor lista de espera para someterse a una operación quirúrgica en el Sistema Nacional de Salud.
Los datos oficiales arrojan una comparativa elocuente. Mientras que un ciudadano madrileño espera una media de 50 días para entrar en el quirófano, el promedio en el resto del país se eleva hasta los 121 días. La brecha es aún más pronunciada si se compara con otras comunidades autónomas como Cataluña, donde el tiempo de espera alcanza los 142 días, casi triplicando los registros de Madrid.
Uno de los indicadores más críticos en la gestión sanitaria es el volumen de pacientes que superan los seis meses de espera. En este apartado, Madrid registra un 0,8%, una cifra testimonial frente al 21,6% de la media nacional o el preocupante 32% de Cataluña.
La agilidad de gestión no se limita a la cirugía. En lo referente a las consultas externas con especialistas, Madrid reporta una demora de 68 días, notablemente inferior a los 102 días de la media española. La diferencia se acentúa respecto a territorios como Navarra, donde la espera se dispara hasta los 152 días, o Cataluña con 120 días.
Este liderazgo en las estadísticas coincide con un despliegue financiero. Para el ejercicio 2026, el Gobierno regional ha destinado una partida de 11.000 millones de euros a la sanidad pública, lo que supone el 36% del presupuesto total de la comunidad. Aunque luego habrá que comprobar cuánto del mismo se ejecuta.
Esta solvencia se refleja también en la excelencia de sus centros. Actualmente, seis hospitales públicos madrileños se sitúan en el "Top 10" de España, con La Paz y el Gregorio Marañón encabezando el ranking nacional.