Colmenar Viejo celebrará el sábado 31 de enero uno de los eventos más esperados del año: ‘La Vaquilla’, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1986.
“La Vaquilla es, sin duda, una de las fechas señaladas en el calendario de los colmenareños. Este año, nuevamente, bailarán los pañuelos y chascarán las hondas las 26 Vaquillas que recorrerán nuestras calles desde las 16:00 horas. Esperamos que sean muchos los vecinos y visitantes que acompañen a los vaquilleros en esta fiesta”, enfatiza el concejal de Festejos, Nacho Aceña Alcázar.
Programa:
- A las 16:00, salida de las Vaquillas desde su local o vivienda.
- A las 17:00, lectura del pregón a cargo del vaquillero Jesús Vergara, de la Vaquilla ‘Loquilla’, que celebra su 25 aniversario.
- A las 17:03 dará comienzo en la Plaza del Pueblo el baile de las 26 Vaquillas participantes, que podrá seguirse desde una grada con unas 600 localidades.
- A las 18:30 se realizará la entrega de premios a las Vaquillas infantiles.
- A las 19:00 se procederá a la entrega de trofeos a las Vaquillas de adultos. A continuación, la Asociación de Vaquiller@s entregará los premios a los mejores bailes y mayorales en en categorías infantil y adulta.
- A las 20:00, baile y muerte de la Vaquilla ‘Loquilla’ en el Pósito Municipal, finalizando la fiesta con una degustación de rosquillas y sangría en el interior del edificio.
Es, sin duda, una de las fechas señaladas en el calendario de los colmenareños
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La Vaquilla
Los orígenes de esta fiesta parecen remontarse a la Antigüedad romana -o incluso a la Prehistoria-. Julio Caro Baroja, antropólogo e historiador, relataba en su libro sobre el Carnaval que los jóvenes romanos, disfrazados con pieles de animales y cuernos, corrían detrás de las mujeres simbolizando un intento de reanimar la fertilidad tras el invierno.
En Colmenar Viejo, a pesar de no tenerse constancia escrita, todo hace suponer que la celebración de La Vaquilla existe ya desde la andadura estable de esta Villa, a mediados del siglo XIII.
Tradicionalmente, las familias de los vaquilleros se reúnen para vestir la Vaquilla: un armazón de madera con varias costillas y palos forrados en los que se cuelgan pañuelos, y en cuya parte frontal se colocan dos cuernos.
Todo este armazón se adorna con hermosos mantones de Manila, pañuelos de seda y flores de papel o naturales. El frente de la Vaquilla se engalana con broches, pendientes y colgantes.
Cada Vaquilla (formada por mayoral, vaquilleros y taleguero) sale de una vivienda o local. Cada una de ellas realiza un recorrido por diferentes calles de la localidad hasta llegar a la Plaza del Pueblo, donde, de una en una, van exhibiendo su belleza y colorido con un particular baile, que simula embestidas a los vaquilleros.
Tras la exhibición, las Vaquillas vuelven a su lugar de salida, y allí se simula su muerte con tres tiros al aire y sangría.