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Disfruta del garbanzo madrileño en Boadilla del Monte
La ciudad celebra la V Ruta del Garbanzo
Boadilla del Monte |

Boadilla del Monte participará los días 19, 20, 21, 26, 27 y 28 de enero en la V Ruta del Garbanzo, junto a los otros 13 municipios que integran la denominación de origen de la legumbre. La ruta pretende potenciar el cocido madrileño y otros platos elaborados con garbanzos procedentes de La Garbancera Madrileña. Las localidades participantes en esta ruta gastronómica son Villaviciosa de Odón, Brunete, Navalcarnero, Sevilla la Nueva, Boadilla del Monte, Villanueva de Perales, Villamantilla, Villamanta, Quijorna, Villanueva de la Cañada, Villanueva del Pardillo, Navalagamella, Valdemorillo y Colmenar del Arroyo.

Los restaurantes inscritos ofrecerán un menú de fin semana en el que uno de los platos tendrá como ingrediente principal el garbanzo de La Garbancera Madrileña, acompañado de un vino de la D.O. Vinos de Madrid.

En Boadilla, se han sumado a la iniciativa los siguientes restaurantes: El Acebo, El Buey, La Taberna de Mentema, Abuela Lola, Estar en Babia, Gasterea, Restaurante Juan Blanco, La Lonja y La Lonja de Palacio.

Los comensales que participen en la Ruta podrán registrarse en una aplicación móvil y votar la calidad del plato de garbanzo y del vino que hayan tomado. Así mismo, al inscribirse podrán optar a los premios del sorteo que La Garbancera realizará el día 31 de enero. Los premios del sorteo se publicarán en la web de la Ruta, disponible en este enlace. El primer premio del sorteo consistirá en la entrega del peso del ganador en garbanzos de La Garbancera Madrileña. El resto serán donaciones de empresas colaboradoras con la Ruta del Garbanzo. El resto de los premios serán donaciones de empresas colaboradoras de la Ruta. Los premios se pueden ver aquí.

El garbanzo madrileño destaca por su pequeño tamaño y color anaranjado y tiene excelentes características culinarias. Lo que le hace único es que aumenta más del doble su tamaño tras la cocción, no pierde su piel en el proceso y presenta una untuosidad mantecosa y blanquecina en su interior, que le convierte en el ideal para la elaboración del tradicional cocido madrileño.