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Daniel M. Hernández: “Tenemos que devorar al tonto que llevamos dentro”
El autor presenta su libro ‘Sombra: ética caníbal para gente lista y aspirantes’

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Entrevista Daniel M. Hernández.

Arroyomolinos |

El próximo 19 de noviembre, a las 19.30 horas, la Sala de Cámara del Auditorio Municipal de nuestra localidad acogerá la presentación del libro ‘Sombra: ética caníbal para gente lista y aspirantes’, obra del escritor, periodista y coach Daniel M. Hernández. Un manual en el que, tras recoger diferentes experiencias personales relativas a muchas personas que un día se marcaron objetivos, dibuja el camino para conseguir los propósitos deseados, detectando, entre otras cosas, lo que los demás piensan y no dicen.

Es un método, un artefacto, algo que hay que guardar porque nos puede servir para sacar ventaja, y que responde a mi idea de brindar una respuesta para aquellas personas que han aprendido y progresado, pero aun así no consiguen los ideales que pretenden”, avanza el autor, quien sostiene que se trata de un compendio de consejos “muy sencillos, aparentemente complicados de aplicar, pero que funcionan”.

Un proyecto que dio pie, asimismo, a la empresa de consultoría “La fábrica del sótano”, por la que pasan numerosos clientes buscando hallar algunas claves para materializar esos sueños y metas, en ocasiones, más complejos de lograr.

La distinción entre “tontos y listos” es “una dinámica simplista que establecí, para que la lectura no se tornase aburrida, excesivamente intensa o demasiado profunda, fijando el marco para aprender cómo ser listos, ya que son ellos los que consiguen lo que se proponen, y para ello tenemos que devorar”, explica.

Las emociones, remarca Hernández, “tienen que estar abrochadas, hay que conocerlas, porque en ocasiones, cuando algo no nos gusta, nos da miedo o nos inquieta, lo declaramos no válido; pienses lo que pienses, no digas nada que no se vea”. Por otro lado, destaca la importancia de “desconfiar, incluso de los amigos y de aquellas personas que conocemos, porque eso hará que preveamos las cosas y evitemos decepciones, y además, desconfiar provoca que te acerques hasta a aquellos que puedes considerar tus enemigos, que a veces también son gente muy valiosa”.

El acto de presentación y firma de ejemplares tendrá lugar el 19 de noviembre a las 19.30 en la Sala de Cámara del Auditorio Municipal. Recogida previa de invitaciones por control de aforo.

Todos tenemos miedo, nadie es listo o tonto en todo. Algunas personas, cuando empiezan a leer el libro, se sienten más en un bando que en otro, y eso luego va cambiando, por lo que creo necesaria una segunda lectura para que no sobre nada”, recalca, asegurando que “éste no es un libro para mi lucimiento personal ni para mi ego, si no para ayudar a otros”.

Una de las cuestiones básicas a debatir es, del mismo modo, la relacionada con las expectativas y relatividad de criterios:¿En qué se basa tener un buen o mal día, qué es eso para cada uno, cómo se puede medir? Cuántas cosas hay que consideramos terribles, creemos que hemos fracasado, y le ponemos calificativos a algunas situaciones que no son para tanto”.

Cuando pensamos que lo hemos intentado todo, y nos sigue dando miedo -bajo creencias limitantes- acercarnos a lo que no conocemos, debemos hacer que nuestro círculo cercano sea lo más amplio posible para llegar a sitios que no dependen tanto de uno mismo”, aclara, “y si nos sentimos pequeños frente a personas que tengan una titulación mejor u otras habilidades, crear un personaje que me sirva para romper esos límites y trabajar los prejuicios que están en la cabeza es también un recurso muy útil, todo se trabaja y practica para intentarlo y avanzar; todos somos iguales, pero algunos siempre están pensando en qué van a hacer mañana, aunque hayan logrado sus fines”.

Por último, el autor insiste en la necesidad de escuchar a otros:Creemos que es algo pasivo, y yo sin embargo lo comparo con un arte marcial, prestar atención a otros nos vacía; nos entra el pánico al saber que tendremos que hablar enfrente de otros, creemos que tenemos que ser los primeros en contestar, que necesitamos pronunciarnos rápido, o ponernos de perfil, y eso son cosas de ‘tontos’; hasta los silencios son una maravilla en determinadas ocasiones, y hay que recordar que es imposible contentar a todos”.