Francisco Martín ha vuelto a visitar la ciudad complutense para celebrar la Junta Local de Seguridad junto con la alcaldesa alcalaína, Judith Piquet. El delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid celebró en este encuentro las cifras de criminalidad que guarda el municipio, "muy similares" a las registradas en los años 2024 - 2025 y, aunque ciertos datos hayan experimentado un ligero repunte, como los hurtos o los delitos vinculados a la sustracción de vehículos, "resalta un descenso acusado" generalizado de la delincuencia.
Así mismo, en dicha reunión Martín pudo conocer el nombre del que será el nuevo comisario principal de Alcalá de Henares de manera "provisional", y tras el regreso a Torrejón de Ardoz del anterior 'jefazo', Luis Moreno. Fue este punto el que generó mayor fricción entre el delegado y la regidora complutense, pues por toda la ciudad es sabido que el Ayuntamiento no ha condenado en ningún momento las dos denuncias judicializadas que tiene Moreno por presunto acoso sexual y violencia de género.
Martín señaló la dificultad añadida de sentarse a la mesa con una persona -refiriéndose a Piquet- que "se negó a tomar ninguna decisión para apartar a una persona que tenía importantes responsabilidades en el ámbito policial". Para el delegado, este hecho contaminaba una reunión en la que se debían analizar las cifras de criminalidad del municipio, entre ellas, los datos correspondientes a las agresiones sexuales y otros delitos contra la libertad sexual, "y en la que se tienen que enviar mensajes nítidos a la ciudadanía"
Enseguida, la alcaldesa complutense salió a defenderse de las críticas de Martín, quien también consideraba que debería haber dimitido hace tiempo. Piquet tachó las declaraciones del delegado como un "discurso político contra el Ayuntamiento" en el cual no aportaba ni propuestas ni compromisos concretos, ni mucho menos el refuerzo policial de la ciudad.
Así mismo, la alcaldesa pidió a Martín que cumpliera con "sus responsabilidades", porque "los vecinos de Alcalá merecen responsables públicos que trabajen por su seguridad", una teoría que debería aplicarse a sí misma. De nuevo, todos los alcalaínos conocen la realidad que se ha estado cocinando dentro del cuerpo de la Policía Local de la ciudad, unos escándalos que han salpicado de primera mano a Piquet y que, a pesar de su negativa a admitirlos, siguen sobre la mesa. Tampoco se entiende en la opinión pública cómo el consistorio no tomó ninguna medida para apartar a un comisario que está denunciado ante el Juzgado de Violencia contra la Mujer. Si bien siempre se respeta la presunción de inocencia, ¿no hay protocolos que permitan garantizar mayor seguridad a los vecinos?