La alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet (PP), ha destituido este domingo al portavoz municipal de VOX, Víctor Acosta, como segundo teniente de alcalde por supuesta “pérdida de confianza política e institucional”. La decisión abre la mayor crisis hasta la fecha en la coalición de gobierno entre populares y Vox en la ciudad complutense.
Según fuentes, la destitución se debe a decisiones y manifestaciones públicas de Acosta que habrían generado desconfianza en el equipo de gobierno. Acosta dejará de ostentar las funciones vinculadas a la Tenencia de Alcaldía, aunque mantendrá la presidencia del Organismo Autónomo de la Ciudad Deportiva Municipal y las responsabilidades del Distrito II.
La destitución llega apenas unas semanas después de que saltara a la luz una querella contra Víctor Acosta por presuntos delitos de acoso sexual, acoso laboral, amenazas y descubrimiento y revelación de secretos. La querella fue presentada por dos altos funcionarios del Ayuntamiento: la jefa de Servicios Jurídicos y el interventor municipal; y fue tomada por VOX como un ataque a la fiscalización que está ejerciendo el concejal sobre Ciudad Deportiva.
Aunque la querella aún no ha sido admitida a trámite y se mantiene la presunción de inocencia, el caso generó una fuerte tensión interna en el Gobierno municipal y duras críticas de la oposición (PSOE y Más Madrid), que exigieron explicaciones y el cese cautelar del concejal.
Durante estas semanas, tanto el PP como VOX habían apelado a la prudencia y a la presunción de inocencia. Sin embargo, las discrepancias en torno a los Presupuestos municipales de 2026 —que VOX rechazó— parecen haber sido el detonante final de una crisis que llevaba tiempo latente.
Desde VOX se ha criticado la decisión de la alcaldesa, viéndola como una retirada unilateral de competencias. Fuentes del partido han señalado que, por el momento, mantendrán su presencia en el Gobierno municipal, aunque se espera que hoy Acosta dé declaraciones.
Por su parte, el Partido Popular defiende que no es coherente mantener en una responsabilidad tan relevante a quien ha expresado públicamente falta de confianza hacia sus compañeros de Gobierno.
La oposición ha aprovechado la situación para exigir responsabilidades y cuestionar la gestión de la coalición PP-VOX, que gobierna Alcalá desde 2023 tras desplazar al anterior equipo de gobierno socialista.