El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ha criticado con dureza el Real Decreto para la regularización extraordinaria de inmigrantes aprobado esta semana por el Gobierno de España. El regidor madrileño ha calificado la medida de "chapuza" y ha advertido que el Ayuntamiento "no se va a hacer responsable" de las consecuencias de un proceso que, a su juicio, responde únicamente al intento de Pedro Sánchez de "rascar" los votos de Podemos en el Congreso.
A pesar de su rechazo a la gestión del Ejecutivo, Almeida ha subrayado el compromiso de la capital con los estándares éticos: "Para el Ayuntamiento de Madrid, para el alcalde y para la Junta de Gobierno es innegociable la dignidad de las personas y el respeto a los Derechos Humanos". No obstante, ha incidido en que la actual normativa va "a afectar gravemente" tanto al conjunto de la sociedad como a los propios solicitantes.
El alcalde ha exigido al Estado los medios adecuados para ejecutar la medida, dejando claro que el consistorio no piensa "colaborar en una chapuza" que, en sus palabras, "engaña a las personas". Uno de los puntos más controvertidos para el regidor es la falta de rigor en el control de seguridad; asegura que el Ejecutivo ha "colado una trampa" al establecer que los antecedentes policiales, aunque se tengan en cuenta, no serán excluyentes ni implicarán una denegación automática del permiso.
Almeida ha lamentado la opacidad y la falta de comunicación por parte del Ministerio de Migraciones, denunciando que las administraciones locales se encuentran en un vacío informativo. "No sabemos lo que tenemos que hacer", ha insistido, criticando que no se haya convocado a los ayuntamientos para dar pautas claras: "Y ahora pretenden que la responsabilidad recaiga sobre nosotros".
Para el regidor, es inasumible que un proceso que pretende regularizar a cerca de 500.000 personas se lance sin dotación de medios y obligando a las administraciones a actuar "a ciegas". Eso sí, ha querido separar la crítica política de la atención al ciudadano, garantizando que todos los que acudan a las dependencias municipales "van a contar con la profesionalidad" de los empleados públicos. "Ahí no va a estar el problema", ha sentenciado.