Qué placer hablar contigo, jajaja.
Bueno, ya sabes que la vida a veces nos pone piedras en los zapatos. Para algunos, que ni siquiera los usan, les da igual; pero a otros, que estamos todos los días andando el camino, esas piedras terminan haciéndonos heridas que hay que curar sentándonos un rato.
Pues eso es exactamente lo que te toca ahora.
Ya en casa, a reposar esas semanas que te han mandado los zapateros, mientras te curan las heridas y te remiendan los zapatos.
Y ya que estás, aprovecha y pídeles que te pongan unas suelas nuevas, porque todavía nos queda muchísimo camino que recorrer, muchas historias que vivir y otras tantas que hacer realidad.
Y a ti te queda mucho Pinto por delante. Un Pinto que, desde que estás velando por sus gentes, nadie puede negar que va mejor.
Así que ahora toca parar un poquito, recuperar fuerzas y dejar que los zapateros hagan su trabajo.
Ahhh… y acuérdate de unas bolsitas de Peusek, jajajaja.
Los Z estos ni sabrán lo que es… 😂