Pedro Sánchez ha esquivado una de las preguntas relacionadas con el cierre de la instrucción del caso de su mujer, y el posterior procesamiento por cuatro presuntos delitos. Si bien es cierto que el presidente del Gobierno no ha evitado la cuestión, su respuesta no ha dado información nueva: "El tiempo va a poner a todos en su lugar"; y ha recordado que él lo único que pide es que "los jueces hagan justicia".
Ayer mismo, el juez que lleva la instrucción del caso, Juan Carlos Peinado, dio por concluida dicha fase de investigación, atribuyendo a Begoña Gómez los delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación de caudales públicos y apropiación indebida, archivando el de intrusismo profesional.
Con este auto, el proceso —abierto en abril de 2024 tras una denuncia de Manos Limpias— llega a su fin en fase de instrucción después de casi dos años. Ahora las partes (Fiscalía, defensa y acusaciones populares) disponen de un breve plazo para presentar alegaciones antes de que se decida la apertura de juicio oral.
El auto transforma las diligencias previas en procedimiento abreviado. Ahora, si la Fiscalía o las acusaciones no piden nuevas diligencias y se abre juicio oral, la causa se dirigiría previsiblemente a un tribunal del jurado, aunque la Audiencia Provincial de Madrid ya ha anulado en varias ocasiones decisiones similares del instructor por falta de motivación suficiente.