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"Lo peor ha pasado" en las obras de la A-5
Borja Carabante anuncia nuevas afecciones de tráfico en la A-5 a partir del 23 de octubre
Madrid |

Nuevas alteraciones en el trazado de la A-5 en superficie con motivo del avance de las obras de soterramiento y el desarrollo de la tercera fase del proyecto del Paseo Verde del Suroeste. El Ayuntamiento de Madrid está ejecutando ya las obras de urbanización, que permitirán acabar en superficie con la barrera que suponía la autovía para los vecinos de los barrios de Lucero, Aluche y Las Águilas, del distrito de Latina, separados desde 1968 de Campamento (Latina) y Casa de Campo (Moncloa-Aravaca).

El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha visitado la zona para informar a los ciudadanos de las nuevas alteraciones provisionales que se van a producir en la vía para compatibilizar la ejecución de las infraestructuras previstas con la circulación del tráfico rodado. Acompañado por el concejal de Latina, Alberto González, el delegado ha explicado que el objetivo de esta visita es "volver a informar a los madrileños de eventuales desvíos y afecciones al tráfico" provocados por la llegada de la "recta final de los trabajos del soterramiento y los trabajos en superficie".

En concreto, Carabante ha anunciado que el próximo viernes 23 de octubre, la bifurcación de los carriles de salida existente en el tronco de la autovía a la altura de la calle de Illescas se modificará. Los vehículos que circulen en sentido salida de la capital pasarán a discurrir por ambos lados de la futura boca del túnel, de modo que "un carril irá a la derecha de esta boca del túnel y el otro carril por el sentido izquierdo", manteniendo así en todo momento los dos carriles en sentido salida.

Esta reorganización temporal permitirá liberar el espacio necesario para ejecutar distintas actuaciones, como la reposición de la canalización de agua potable afectada por las obras, así como la construcción del vial definitivo en superficie. Asimismo, el delegado ha advertido a los ciudadanos de que verán mayor actividad exterior debido a que se trabaja en la ejecución del futuro corredor naturalizado que conectará con Madrid Río, la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina. Gracias a esta actuación de ajardinamiento y a las calles de servicio en superficie, "se van a recuperar casi 100.000 metros cuadrados para todos los madrileños donde antes había seis carriles de una autopista urbana", de los que podrán disfrutar "muy especialmente los vecinos del entorno de la avenida de Portugal y la A-5".

La urbanización a lo largo de los 3,2 kilómetros del Paseo Verde del Suroeste ha comenzado en distintos tramos. Por ahora se actúa en la configuración final de las vías reservadas a los vehículos de la zona, el carril bici, la base de la primera intervención de la M-30 y una zona verde cercana a la pasarela verde ciclista. Todo se ubica en los alrededores de la superficie que da cobijo a la entrada del túnel de tres kilómetros que conectará con la M-30 en la avenida de Portugal. Carabante se ha mostrado optimista sobre el avance de los trabajos, asegurando que "lo peor ha pasado" y que ya se empieza a ver "la luz al final del túnel", ya que quedan "apenas unas semanas" para que los cerca de 100.000 vehículos que cruzan el asfalto a diario queden cubiertos por el subterráneo, eliminando así las molestias de humos, ruidos y falta de seguridad para los vecinos. Aunque las obras en superficie continuarán "al menos durante un año más", el edil ha remarcado que la afección a la movilidad será "absolutamente mínima".

Tras recorrer el ámbito, cerca de la calle Carabias y la avenida de Padre Piquer, Carabante ha descendido al interior del subterráneo, donde ha comprobado que el túnel ya cuenta con la apariencia casi final con la que se abrirá el paso a los vehículos antes de que termine el año o a principios del que viene. Su apertura supondrá reducir la presencia de vehículos en superficie en un 90 %, misma proporción que la contaminación a causa del tráfico rodado.

En mayo concluyó la excavación del túnel y a finales de agosto el Ayuntamiento culminó la obra civil del soterramiento tras ejecutar más de 8.000 pilotes, colocar 5.800 metros de tuberías de drenaje, 5.700 metros de aceras e instalar 71 vigas de gran longitud. También se han colocado ya los revestimientos en las paredes para mejorar la luminosidad y facilitar el mantenimiento, además de gran parte de las luminarias y los ventiladores en esta infraestructura de tres carriles por sentido.

Las labores en el interior se centran ahora en la implantación de instalaciones y acabados. A partir de noviembre se procederá a la conexión del túnel con la M-30 en ambos sentidos simultáneamente, lo que requerirá demoler las rampas de salida que aún están en servicio. Sobre esta actuación, Carabante ha destacado que supondrá un "punto de no retorno", ya que una vez que se corte el tráfico y se proceda a la demolición, "la próxima reapertura del tráfico se hará ya con el túnel nuevo en servicio". Por ello, ha avanzado que a lo largo de la próxima semana se informará detalladamente de los cortes definitivos, así como de los itinerarios alternativos en la avenida de Portugal y el desvío de tráfico recomendado a través de la M-40.