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Antecedentes para entender el conflicto Ruso-Ucraniano
Segunda parte sobre el Conflicto de Ucrania, el país del momento
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Ucrania sin lugar a duda y desgraciadamente es el país del momento. Hablar de este estado del este es hacerlo de un tema candente, de forma lógica, que copa portadas, informativos, conversaciones y multitud de vídeos y demás contenido en redes sociales. Sin embargo, más allá de los hechos están las causas y la realidad que ha desembocado en lo que diariamente va apareciendo en los noticieros. Por ello, este artículo intenta desgranar los antecedentes para, así, comprender más allá de los acontecimientos concretos.

Antes de comenzar a leer, para una mejor compresión es conveniente haber leído el anterior artículo publicado sobre el mismo tema.

Antecedentes Históricos

El territorio que hoy conforma Ucrania ha estado dominado por multitud de etnias, culturas y estados, ya sea parcialmente o en su totalidad, a lo largo de la historia. Influenciado por el potencial señalado en el texto anterior, partiendo del Neolítico la lista es larga, pudiendo citar desde la cultura Yamna hasta la independencia de la URSS en 1991. Entremedias, griegos, escitas, la Rus de Kiev, mongoles, polaco-lituanos, genoveses, tártaros, cosacos, en fin..., lo dicho, la lista es muy extensa.

Como es sabido, la gran mayoría de la población que hoy lo habita pertenece al grupo etnolingüístico eslavo, el más grande de Europa. Precisamente, el mismo que la gran mayoría de los habitantes de Rusia, un estado que, ya sea a través del Imperio Ruso o la URRS, ha tenido el control de Ucrania durante varios siglos.

La historia compartida entre ambos, comienza con anterioridad, sin embargo, para relacionarlo con lo que hoy compete, el siglo XVIII marca el inicio. En la segunda mitad de esta centuria, la gran parte del actual estado ucraniano salvo Galitzia y Lodomeria, territorios bajo el control del Imperio Austriaco, pasará a manos rusas.

Dicha partición se mantendrá hasta el fin de la Primera Guerra Mundial con el colapso del Imperio Ruso y Austrohúngaro. En este periodo, entre 1917 y 1921, tendrá lugar lo conocido como Guerra de Independencia Ucraniana, un episodio marcado por la división interna y el espíritu nacionalista. Sin embargo, Ucrania quedará dividida, principalmente, entre la República Socialista Soviética de Ucrania (RSS de Ucrania), parte de la URSS, y la República de Polonia creada tras la Gran Guerra.

Ucrania parte de la URSS

El dominio soviético de Ucrania estará marcado por varios acontecimientos a lo largo de los 70 años de dominio ruso. Entre ellos, los más destacables son, el primer lugar, el “Holodormor”. Una terrible hambruna, no falta de polémica que aquí no procede, que asoló el territorio, y la incorporación en 1939, fruto del acuerdo entre la Alemania de Hitler y la URSS, del territorio restante anteriormente citado como polaco.

El país resultante de la independencia no era, ni es, un estado étnicamente homogéneo

De esta manera, Ucrania adquiere sus fronteras actuales salvo por la península de Crimea, territorio que será transferido a la RSS de Ucrania en 1954 bajo mandato de Nikita Jrushchov. Desde este momento hasta 1991 su importancia dentro de la superpotencia comunista será clave. De hecho, sus fértiles suelos producían un cuarto de la producción agrícola soviética y su economía ocupó el segundo lugar entre las repúblicas de la URSS. Además, Leonid Brézhnev, líder soviético entre 1964 y 1982, era de origen ucraniano.

Finalmente, durante los últimos meses de la Unión Soviética, el territorio que hoy conocemos como Ucrania se proclamará independiente tras un referéndum que dio por más de un 90% el apoyo a la separación de Rusia. Incluso territorios del este como Crimea, rusa desde 1783 a 1954, votó en un 52% por la independencia. Sin embargo, cabe señalar que en las elecciones presidenciales de 1991 Leonid Kravchuk, antiguo dirigente destacado de la URSS, venció ampliamente al candidato favorable del alejamiento total de Rusia.

Ucrania, un país heterogéneo

El resultado anteriormente citado es algo ilustrativo de lo que es Ucrania y con influencia en lo ocurrido en la actualidad. El país resultante de la independencia no era, ni es, un estado étnicamente homogéneo, es más, sería posible afirmar la existencia de “dos países dentro de Ucrania”.

Fruto de las circunstancias históricas acaecidas a lo largo de la historia del territorio ucraniano, la población actual puede dividirse entre un oeste culturalmente ucraniano y un este y sur rusificado. La segunda es la zona donde se sitúan tanto el Dombás, como la península de Crimea.

Ya sea mediante emigración rusa a la zona o los varios procesos de rusificación, incluyendo múltiples intentos de censura al idioma ucraniano, emprendidos desde Moscú durante sus etapas de dominio, la realidad es que, aunque con similitudes, las diferencias son claras entre la partición del país designada con anterioridad. Empezando por la autodeterminación, el 17,3% de la población en 2001 se consideraba rusa, siendo el ruso el idioma materno para el 29,6%. Esto es algo especialmente significativo en regiones como Crimea donde, según el censo de 2001, el 58,32 % se consideraban rusos y se habla de forma generalizada este idioma en el día a día.

No obstante, cabe señalar que el uso del ruso no significa necesariamente la presencia de nacionalismo ruso, aunque, desde entonces, las políticas estatales de promoción del ucraniano han potenciado la identificación de dicha nacionalidad con la lengua citada.

Una Ucrania Independiente

Volviendo a la línea temporal, tras la independencia y la elección de Leonid Kravchuk, este, será derrotado en 1994 tras virar hacia nacionalismo ucraniano tradicional. El nuevo presidente, Leonid Kuchma, quien abogará por una postura mixta, combinando la soberanía con unas buenas relaciones con Rusia. Desde entonces, Ucrania se mantuvo fielmente dentro del área de influencia de Moscú hasta la denominada ‘Revolución Naranja’, que consistió en una serie protestas y acontecimientos políticos entre 2004 y 2005.

Sus principios eran democratizadores y regeneracionistas frente a graves escándalos de corrupción y unas elecciones, en ese momento en plena campaña, tachadas de fraudulentas. Fruto de esto, saldría elegido presidente Viktor Yuschenko frente al candidato más cercano a la línea del anterior gobierno, Víktor Yanukovich.

Sin embargo, aunque más distante con Moscú y en sintonía con Occidente, la victoria no significó el desarrollo de unas políticas radicalmente rupturistas con Rusia. Aunque aumentó el acercamiento a Occidente y la disposición a entrar en Europa, muchas de las demandas de la Revolución Naranja no fueron satisfechas, provocando una enorme pérdida de votos para las elecciones de 2010 y la elección de Víktor Yanukovich.

Como ya se ha citado, la postura de este último era concordante con la cercanía con Rusia, propia de la segunda mitad de la década de 1990 y principios de los 2000. Algo evidente en los resultados electorales, en los que Yanukovich obtuvo un más que amplio respaldo en las provincias del este, especialmente, el Donbás y Crimea. Será durante su mandato, cuando comiencen los disturbios, cambios políticos y la escalada de tensión que ha desembocado en la situación actual.

De nuevo, para saber de forma pormenorizada sobre el último y turbulento periodo, quizás el más llamativo a nivel mediático, tendrán que volver a esperar unos días. No obstante, anticipo que la extensión y profundidad programada no hubiera sido posible de no hacerlo de esta manera.