El Pleno extraordinario celebrado en el Ayuntamiento de Leganés ha rechazado la segunda cuestión de confianza planteada por el alcalde, Miguel Ángel Recuenco, vinculada a la aprobación de los Presupuestos municipales de 2026.
Los grupos de la oposición -PSOE, Más Madrid, Podemos y VOX- votaron en contra de la propuesta del Gobierno local formado por PP y ULEG, lo que abre ahora un plazo de un mes para que puedan presentar una moción de censura con un candidato alternativo a la Alcaldía.
Si en ese periodo no prospera una nueva mayoría de Gobierno, las cuentas municipales quedarán aprobadas automáticamente.
Durante su intervención, Recuenco defendió que los nuevos Presupuestos permitirán “transformar” la ciudad y consolidar proyectos iniciados durante el actual mandato.
“El Presupuesto del año pasado posibilitó realizar acciones que eran necesarias en la ciudad y este nuevo Presupuesto nos permitirá hacer transformación y mirar al futuro”, afirmó el alcalde.
El regidor aseguró que las nuevas cuentas, dotadas con 228,7 millones de euros, contemplan inversiones en vivienda, infraestructuras, patrimonio histórico, seguridad y modernización de barrios sin necesidad de subir impuestos.
Entre las medidas previstas destacó el refuerzo de la plantilla de Policía Local con 30 nuevos agentes, actuaciones en zonas interbloques de barrios como Hernán Cortés y Pedro Alvarado, renovación de alumbrado en San Nicasio y nuevas inversiones en mobiliario urbano y zonas verdes.
El alcalde también avanzó una inversión inicial de cinco millones de euros para impulsar el desarrollo del futuro barrio Puerta de Madrid, además de actuaciones de rehabilitación en la Ermita de Polvoranca y la Iglesia de San Pedro Apóstol.
Recuenco defendió además la gestión realizada por el Ejecutivo local durante los últimos tres años y acusó a la oposición de mantener una estrategia de bloqueo político. “Tenemos un Leganés que funciona y está mejor que el que nos dejaron”, sostuvo el alcalde durante el Pleno.
La cuestión de confianza es el segundo mecanismo de este tipo utilizado por el Gobierno municipal de PP y ULEG para intentar sacar adelante unas cuentas municipales sin mayoría suficiente en el Pleno.
A partir de ahora, la oposición necesitaría reunir al menos 14 concejales y consensuar un candidato alternativo para registrar una moción de censura antes de que expire el plazo legal de un mes.
En caso contrario, los Presupuestos municipales de 2026 quedarán aprobados automáticamente.