MENÚ

Atención primaria, el objetivo de la especulación.
Prosigue la mercantilización del estado del bienestar.
Leganés |

La crisis permitió el cambio de sistema por parte del gobierno del PP como excusa para desmontar nuestro sistema público.

¿Por qué hemos llegado a esta mercantilización del estado de bienestar?.Como siempre es fácil de explicar, la feroz especulación, el hacer de lo público un gran negocio. Marcando en esa campaña la desinformación, dejando patente la devaluación de lo público y acentuando el desprestigio de los profesionales sanitarios.
Han implantando ideas tales como "la culpa de la saturación de las salas de espera es la inmigración". Olvidan hablar de la reducción de presupuestos, lo que lleva a la no contratación de profesionales para cubrir bajas. Hemos visto cómo se presume por parte de la Consejería de Sanidad de unas listas de espera cortas. Algunos casos entre 7 meses y un año .
Pese a que la salud no debería ser un negocio, su propuesta está resultando ser un éxito.
Parte de la ciudadanía piensa que tener una tarjeta de Adeslas en la cartera les asegura evitar las listas de espera en momentos puntuales. Olvidan que ese imaginario de ampliar el nivel de calidad favoreciendo a empresas privadas en detrimento de lo público no es libertad de elección.

Ahora han puesto sus ojos en la Atención Primaria, le llaman "reestructuración de medios" cuando lo que buscan es hacerla más permeable al mercado. La Atención Primaria resulta ser eficaz, resuelve los problemas del día a día haciendo que se recurra a la atención hospitalaria sólo cuando es necesario. Es el peldaño que les impide hacerse con más cuota de “mercado”, como llama el neoliberalismo a las lista de pacientes.

Para ello es fundamental recortar a mínimos la Atención Primaria, provocando la sobrecarga en hospitales públicos y aumentado las listas de espera. Es fácil de entender y muy triste de asimilar. En España hasta ahora la gente no se endeudaba por enfermarse , pero todo parece que vamos camino de ello.
No existe evidencia que demuestre que la gestión privada es más eficiente que la gestión pública.Todo lo contrario, Reino Unido es un claro ejemplo el colapso en su sistema sanitario que debería de enseñarnos. Que una razón ideológica implantada no nos obligue a tener que llevar en nuestra cartera una tarjeta de una empresa de salud privada, es inadmisible la sanidad es un bien impsrescindible y como tal debe ser defendido. Estamos a tiempo de revertir las privatizaciones en la sanidad .

RELACIONADAS