La doctora Lilia Marinas, psiquiatra infantil, advierte sobre los padres helicóptero. Este tipo de padres son los que combinan la sobreprotección con un control y una exigencia excesivos. Declara que “muchos padres interpretan que la mejor forma de cuidar a sus hijos es evitarles riesgos y dificultades, pero no se dan cuenta de que así limitan sus posibilidades de desarrollo”.
En términos emocionales, los menores sobreprotegidos no aprenden a ser responsables de su bienestar ni de sus actos. Esto se debe a que habitualmente han obtenido de forma inmediata lo que han pedido. Esta es la causa de que no reconozcan sus errores y, en consecuencia, sean más inmaduros.
Para resolver esta situación, la doctora Lilia Marinas aconseja poner límites al menor y explicarle estos límites. No obstante, asevera que el aprendizaje más eficaz es que el infante asuma las consecuencias naturales de su comportamiento. Por ejemplo, si no termina los deberes a tiempo, no podrá bajar al parque.