La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, defendió su gestión frente a las críticas de la oposición durante la última sesión de control en la Asamblea de Madrid, celebrada el 15 de octubre. Se trató de un debate marcado por la vivienda, las movilizaciones sociales, la situación de los servicios públicos y las políticas migratorias.
El primer intercambio, con la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, se centró en el acceso de las familias madrileñas al alquiler y estuvo marcado por una respuesta breve de la presidenta: "Eso se lo puede preguntar a su amiga portavoz del PSOE, que de esto sabe muchísimo".
Bergerot preguntó a Ayuso cómo valora el acceso de las familias madrileñas a las viviendas en alquiler y reprochó al Gobierno regional que, a su juicio, no quiera regular los precios y gobierne en favor de los fondos de inversión en lugar de las familias. La portavoz de Más Madrid vinculó la crisis de la vivienda con las movilizaciones sociales y las huelgas convocadas en distintos sectores, entre ellas las relacionadas con la educación pública y el derecho a la vivienda.
En su réplica, Bergerot sostuvo que Madrid atraviesa una situación de creciente tensión social y acusó al Ejecutivo autonómico de priorizar las críticas a las protestas frente a los problemas de acceso a la vivienda. También cuestionó la respuesta del Gobierno regional ante las huelgas de educadoras infantiles, docentes, médicos y bomberos forestales.
Ayuso rechazó esas acusaciones y reprochó a las portavoces de la izquierda que, en su opinión, centren sus intervenciones en desprestigiar al adversario. La presidenta defendió que su Gobierno no actúa como la oposición y acusó a la izquierda de contribuir a la confrontación política. También criticó las acampadas y las pintadas y actos vandálicos registrados en la Puerta del Sol, y sostuvo que las movilizaciones perjudican la convivencia, los comercios y la imagen de Madrid.
El PSOE acusa a Ayuso de desviar el debate con insultos
La portavoz socialista, Mar Espinar, cuestionó la agenda institucional de la presidenta y la acusó de recurrir a los insultos para evitar hablar de los problemas que afectan a los ciudadanos. En su intervención, defendió la intervención del mercado de la vivienda y aseguró que esa posición cuenta con un amplio respaldo social, incluidos votantes del Partido Popular.
Espinar contrapuso la evolución económica de España con la situación de Madrid en materia de vivienda y servicios públicos. Criticó el aumento de los alquileres y del precio de compra de las viviendas, así como la gestión sanitaria y educativa del Ejecutivo autonómico. También reprochó a Ayuso el gasto público destinado a la sanidad concertada, concretamente el gasto millonario destinado a Quirón. Y recordó a la dirigente popular las acusaciones que pesan sobre su entorno personal.
La socialista pidió a la presidenta que dimitiera y denunció lo que considera una gestión alejada de las necesidades de los madrileños.
Ayuso respondió que la pregunta sobre su agenda institucional debía abordar sus actividades de los últimos meses. Entre ellas citó su presencia durante los incendios de la Sierra Oeste, la Fórmula 1, el homenaje a Miguel Ángel Blanco, la recepción a policías nacionales y guardias civiles y la presentación de iniciativas culturales y urbanísticas. También recordó las propuestas anunciadas durante el debate sobre el estado de la región.
En su segundo turno, Espinar insistió en las críticas a la gestión regional y volvió a cuestionar las prioridades presupuestarias del Gobierno madrileño. Ayuso, por su parte, reprochó a la portavoz socialista sus declaraciones y defendió que las referencias a su entorno personal forman parte de los ataques de la oposición. La presidenta amplió sus críticas al PSOE y al Gobierno central, con alusiones a distintos casos y controversias políticas.
Vox reclama medidas ante la inmigración y la presión sobre los servicios públicos
La portavoz de Vox, Isabel Pérez Moñino, abrió su intervención defendiendo la posición de Ayuso ante la llegada de migrantes a Ceuta durante el verano y aseguró que su partido respaldará las medidas que considere dirigidas a proteger las fronteras. También lanzó acusaciones contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y preguntó a la presidenta madrileña cómo piensa proteger los servicios públicos regionales ante las consecuencias de las políticas migratorias del Ejecutivo central.
Ayuso afirmó que la Comunidad de Madrid lleva tiempo reforzando sus servicios públicos debido al crecimiento de la población, aunque señaló que el Gobierno regional no puede determinar por qué vía entra cada persona en el territorio. La presidenta sostuvo que la región debe planificar sus recursos atendiendo al aumento demográfico, independientemente de la procedencia de quienes llegan.
En su intervención posterior, Pérez Moñino insistió en que, a su juicio, Sánchez está dispuesto a hacer cualquier cosa para mantenerse en el poder y pidió al PP que no repita los errores que, según Vox, cometió en las elecciones generales de 2023.
Ayuso respondió que los errores fueron responsabilidad de varios actores políticos y acusó a la izquierda de intentar deteriorar las instituciones y la convivencia. En materia migratoria, defendió la actuación de su Gobierno contra el reparto forzoso de menores migrantes, reclamó agilizar las pruebas de determinación de edad y afirmó que la Comunidad alerta a las fuerzas de seguridad sobre posibles fraudes documentales.
La presidenta también citó varias medidas que, según expuso, buscan reforzar los servicios públicos: la remodelación del Hospital Gregorio Marañón, la apertura de centros de salud, la creación de nuevas plazas educativas y de Formación Profesional y las ampliaciones de la red de Metro. Ayuso concluyó que la Comunidad actúa dentro de sus competencias, mientras responsabilizó al Gobierno central de las políticas migratorias y de la gestión de las fronteras.