El Ayuntamiento de Boadilla del Monte afronta el ejercicio de 2026 con una política de estabilidad fiscal, manteniendo los impuestos municipales en los niveles más bajos posibles y con un enfoque reforzado en bonificaciones para los vecinos, aunque con la incorporación obligatoria de la nueva tasa de basuras conforme a la normativa estatal vigente.
Según los presupuestos aprobados para 2026, que ascienden a 90 millones de euros, el Consistorio mantiene la filosofía de no aumentar la presión fiscal sobre los contribuyentes, dejando los tipos del IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) y del Impuesto de Vehículos (IVTM) en el mínimo legal permitido, y ampliando las bonificaciones fiscales en varias figuras impositivas.
Boadilla es conocida por aplicar una de las cargas impositivas más bajas de España entre municipios de su tamaño, con IBI e IVTM en el mínimo legal y numerosas deducciones para familias numerosas, viviendas con sistemas de energía solar o personas con movilidad reducida. El impuesto de plusvalía sigue beneficiando de una bonificación del 95% en determinadas transmisiones por fallecimiento, y el IAE (Impuesto sobre Actividades Económicas) también cuenta con reducciones para fomentar la actividad empresarial.
La gran novedad para 2026 es la implantación de la Tasa de Gestión de Residuos (tasa de basuras), que se ha comenzado a emitir en 2025 para ajustarse a la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados y que a partir de este año será de aplicación con plazos y opciones de domiciliación. Esta tasa cubre todos los costes de recogida, transporte y tratamiento de residuos urbanos, e incluye partes fija y variable según la generación de residuos, con distintos tramos para viviendas y actividades económicas.
La ordenanza fiscal de esta tasa de basuras también contempla bonificaciones específicas como los descuentos para familias numerosas y vulnerables, las reducciones por domiciliación bancaria y bonificaciones adiciones si se utiliza el Sistema Especial de Pago (SEP) del IBI.