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Amnesia alcalaína: Cuando ni PP ni PSOE se escandalizaban con los desnudos
Mientras algunos se rasgan las vestiduras por una foto vieja, otros recuerdan que llamar a una stripper era más habitual de lo que parece
Alcalá de Henares |

La política suele padecer de amnesia selectiva, especialmente cuando un escándalo actual permite desgarrar vestiduras ajenas. Estos días, el ruido mediático en torno a la foto de un concejal socialista con una stripper en una peña de Alcalá de Henares ha alcanzado decibelios de drama nacional. Sin embargo, basta con bucear un poco en la hemeroteca viva de la ciudad y consultar fuentes directas para que el decoro de hoy choque de frente con la permisividad del ayer.

Fuentes complutenses confirman que el espectáculo en la peña Los Juglares no es una "deriva moral" reciente, sino una actividad con solera que contó durante años con el beneplácito del Ayuntamiento, incluso bajo las legislaturas del popular Bartolomé González.

La logística no dejaba lugar a la ignorancia. El coordinador de peñas centralizaba todas las actividades en un documento oficial que terminaba en las dependencias municipales. Allí, tras pasar por Intervención, el consistorio facilitaba los recursos necesarios para llevarlas a cabo, pues casi todas las propuestas pasaban el filtro. En definitiva, el Ayuntamiento no solo sabía qué se cocinaba en las peñas, sino que ponía los ingredientes.

En Los Juglares, la costumbre dictaba contratar a un stripper masculino y a una femenina durante las fiestas, una tradición que se remonta a hace más de un cuarto de siglo. Se daba la curiosa coincidencia de que el día que la mujer acudía al Aquelarre, la agenda oficial solía cuadrar con la tradicional visita de concejales y alcaldes a las sedes de las peñas.

Es más, el espectáculo no era un secreto de pasillo, pues aparecía en el programa de fiestas y, de nuevo recordar que estaba subvencionado de forma indirecta, porque era el propio consistorio el que financiaba a las peñas conociendo, punto por punto, el calendario de actividades.

Esta tradición se interrumpió con el cambio de local de la peña, hasta que en 2014, con motivo del 25º aniversario de Los Juglares, se decidió recuperarla de forma extraordinaria. Fue entonces cuando se tomó la ya famosa fotografía que hoy termina en expediente.

Visto con perspectiva y contexto, el escándalo actual carece de la gravedad que populares y socialistas intentan imprimirle. Resulta difícil creer que quienes hoy claman al cielo no fueran conocedores de unas tradiciones alcalaínas que ellos mismos financiaban desde el Ayuntamiento.