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¿Por qué la lucha LGBT?
El mes del Orgullo LGBT sigue siendo necesario para luchar contra la LGBTfobia
LGTB |

Este mes ha comenzado el mes del Orgullo LGBT, pero, ¿por qué es necesario seguir celebrando el Orgullo?

Antes de comenzar, se debe aclarar que los gays sienten atracción por otros chicos, y las lesbianas, por otras chicas. En cuanto a los bisexuales, sentimos atracción por cualquier persona, es decir, chicos, chicas y gente no binaria (que son aquellas personas que no se corresponden con ningún género establecido por la sociedad). En cuanto a las personas transgénero, son aquellas que no se corresponden con el género que se les ha asignado al nacer, aquí entran también las personas no binarias.

También hay que puntualizar que la pansexualidad es una orientación sexual que ha aflorado durante los últimos años, pero esta es bífoba y tránsfoba. Por un lado, los pansexuales dicen que los bisexuales nos fijamos en los órganos sexuales que tenga una persona, es decir, sentimos atracción puramente física, y esto es mentira. También, señalan que los bisexuales nos sentimos atraídos por chicos y chicas únicamente, cuando nos atrae cualquier tipo de persona. Además, es tránsfobo, porque hacen distinción entre chicos y chicas cisgénero (que se corresponde con el género que le han asignado al nacer) y transgénero. En conclusión, la pansexualidad no existe porque es lo mismo que la bisexualidad, por lo que lo invisibiliza a esta última. También, puntualizar que las mujeres trans son mujeres, los hombres trans son hombres.

Lo primero de todo, el lema ‘Love is Love’ no se debe usar en el mes del Orgullo. ¿Por qué? Porque el lema “amor es amor” excluye de la lucha a las personas trans, es decir, ellos y ellas no están en el Colectivo por amar a otras personas, sino por su identidad de género.

Tampoco se debe decir Orgullo Gay, puesto que invisibiliza al resto de letras, (lesbianas, bisexuales y transgénero). Y, por último, ser una de las letras de LGBT no impide que seas otra, es decir, puedes ser una chica trans y lesbiana. E, incluso, hay personas hetero en el Colectivo, pero, ¿cómo puede ser esto? Porque también puede haber un chico trans al que le gusten solo las mujeres, es decir, sigue siendo hetero.

Aunque muchos vean el mes del Orgullo como una fiesta, en realidad es una fecha importante para luchar y reivindicar los derechos de las personas Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transgénero. Sigue siendo necesario en pleno 2021, porque hasta el año pasado, como recoge Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans, hay 11 países que aún castigan con la muerte formar parte del Colectivo. En 69 está penado con la cárcel, y tan solo 28 tienen una ley de matrimonio igualitario. Sí, en 2021 se sigue ejerciendo una represión brutal contra nosotros.

A día de hoy sigue habiendo agresiones a parte de nuestro Colectivo, sigue habiendo LGBTfobia incluso en España. Por ello, este mes es importante, es importante porque es la única vez que se tiene realmente en cuenta al Colectivo, es una fecha señalada donde se ve que existimos, donde podemos elevar la voz y que nos escuchen. No es, como muchos entienden, unos días en los que te sientes orgulloso de quién eres. No. Todos los días del año lo estás.

La lucha LGBT es más importante que nunca para avanzar como sociedad

La LGBTfobia es un problema muy grave en nuestra sociedad, pero que poco a poco se está luchando para erradicarlo. Pero para poder eliminar esto, es necesario pasar antes por la educación de la ciudadanía.

Es necesaria la educación inclusiva en los colegios, es enseñar a los niños que aún no tienen una mochila llena de prejuicios, como nosotros, que existen diferentes tipos de personas, que existen parejas que son chico-chica, chico-chico. chica-chica, etc.

Pero, ¿por qué es necesario? Pues bien, una educación inclusiva no significa que queramos adoctrinar a vuestros hijos, es enseñarles que eso existe, que hay más posibilidades más allá de lo impuesto por la sociedad. Darle ese abanico de posibilidades hará que puedan poner etiquetas y reconocer lo que les pasa, cómo se sienten. Hablo de ellos, porque yo, nada más y nada menos, que a los 9 años empecé a sentirme atraída por una chica, y no fue hasta los 17 donde entendí y conocí que existe la bisexualidad, que es algo completamente normal. Nunca me dijeron que existía la posibilidad de que te guste un chico y una chica, siempre ha sido una opción, u otra. Siempre me preguntaban si tenía novio, pero nunca me preguntaron si tenía novia. Eso, queridos lectores, también es micro LGBTfobia. No se debe dar por hecho que una persona es cisgénero y heterosexual. A día de hoy, a casi mis 22 años, conocerme y entenderme ha sido clave para poder ser feliz.

Por suerte, siempre he crecido en un entorno donde se ha respetado al Colectivo, pero mucha gente debe vivir ‘en el armario’ porque en su familia está mal visto. De hecho, la LGBTfobia mata a miles de personas. Sí, mata, porque ellos no se quitan la vida por gusto, no. Es el acoso y derribo constante que reciben desde distintos ámbitos. La media de vida de un hombre o mujer herero y cisgénero ronda los 80 años de edad. Sin embargo, la de una persona trans no llega a los 27 años. ¿Casualidad? No lo creo.

Por ejemplo, hace unos cuantos años empezó a verse mal insultar por la raza de una persona. Se entendió que las personas racializadas siguen teniendo los mismos derechos que cualquier otra. A día de hoy, estas personas siguen sufriendo racismo, pero la sociedad ha progresado. Pues eso mismo tiene que pasar con el Colectivo. La ciudadanía debe abrir la mente, dejar de estar en un sillón, dejar de estar en su posición cómoda de blancos, clase media-alta, etc. Es decir, deben dejar de mirar desde su privilegio. Cuando eso ocurra, comenzarán a ver los verdaderos problemas, y, ese día, habremos avanzado como sociedad.

No podemos mirar hacia otro lado, debemos señalar actitudes homófobas, incluso si son de nuestro círculo más cercano. No podemos quedarnos callados, porque lo que no tuvimos para nosotros, lo queremos para los más pequeños. Queremos que haya una sociedad en donde nos dejen vivir, independientemente de a quién queremos, con quién queremos acostarnos o quiénes somos. Nuestra orientación sexual e identidad de género no es un debate, no somos un debate del que nadie deba opinar. Somos y existimos, y seguiremos luchando hasta que la LGBTfobia cese, hasta que se dejen de escuchar nuevos casos de palizas, asesinatos, o de penas de cárcel y de muerte. Hasta que las personas dejen de huir, no tengan que dejar todo atrás, porque deben elegir entre quiénes quieren ser o su vida. Seguiremos en pie, porque no han ganado, porque esto es una lucha que nos han impuesto y vamos a ganarla.

Feliz mes y lucha del Orgullo compañeros y compañeras.